El árbol de la ciencia

Por Revistamujer.es
El árbol de la ciencia

Aquí os presentamos un conocido libro de la literatura española que seguramente más de un alumno de 1º o 2º de bachillerato haya tenido que leer.

Os queremos facilitar un poquito ese trabajo que tengáis que presentar sobre el libro, haciendo un resumen por capítulo de él. Espero os sirva a alguno.

Pio Baroja.

Prologo:

Obra capital de Baroja en 1911.

La vida de Andrés Hurtado un estudiante de Medicina en Madrid a finales del siglo XIX.

Es una novela de tono intelectual amargo.

La muerte del hermano Darío y la preocupación por su hermano menor Luisito enfermo.

Otros ingredientes de la obra son el acoso, se trata del amor.

Novela de la época juvenil de España.

PRIMERA PARTE.

LA VIDA DE UN ESTUDIANTE EN MADRID.

1. Andrés Hurtado comienza la carrera.

Ese día Andrés se encontró en la universidad con su compañero de instituto Julio Aracil, los dos iban a estudiar medicina, este venía acompañado de otro chico y ambos se reían de los que allí estaban, llamándoles palurdos.

La clase era la antigua capilla del instituto de San Isidro. Tenía el techo pintando con cuatro evangelistas y en el centro una porción de figuras y escenas bíblicas. Parecía un gallinero de un teatro. El profesor que apareció para dar las clases era un pobre viejo presuntuoso y ridículo. Tenía melena blanca, bigote engomado, perilla puntiaguda, voz hueca y solemne.

El joven que acompañaba a Andrés y Aracil se llamaba Montaner, tenía barba rubia y ojos azules. A Andrés no le agradaba la compañía de estos dos.

2. Los estudiantes.

A la mayoría de los estudiantes la religión es cosa que no les importaba. Los estudiantes tenían el espíritu del siglo XVII con ilusión de imitar a Don Juan Tenorio.

La acción de la cultura europea en España era realmente restringida. En la universidad los profesores eran viejísimos y el ambiente universitario era nefasto, nadie entendía y se perdían las clases, estaban allí para perder el tiempo.

3. Andrés Hurtado y su familia.

La madre de Andrés había muerto. Tenía padre (Don Pedro) y cinco hermanos. A Don Pedro que era un señor alto, flaco, elegante y guapo, le gustaba gastar en lujo y malgastaba en dinero. Sus hijos favoritos eran el mayor Alejandro y el pequeño Luis, con Andrés no se llevaba bien.

Alejandro era igual que su padre, más egoísta aún, le habían colocado en una oficina del Estado y era muy vago. Era un juergas y un borracho. Margarita era su hermana de unos veinte años, era seca, dominadora y egoísta. Su hermano Pedro estudiaba para abogado, muy presumido y cambiaba mucho de novia. El pequeño era Luisito, tenía cuatro o cinco años, y tenía poca salud.

4. En el aislamiento.

Sus dos hermanos mayores Alejandro y Pedro, habían estudiado bachillerato en un colegio de bien, pero al llegar el turno de Andrés le llevaron a San Isidro por no gastar dinero.

Aquel abandono y el andar con los chicos de la calle despabiló a Andrés. Se sentía muy triste. No se llevaba nada bien con su padre y Margarita tenía que intervenir en todas las discusiones. Normalmente discutían por política. El padre se burlaba de los revolucionarios y Andrés de la burguesía, curas y ejércitos.

5. El rincón de Andrés.

La casa donde vivían era de un marqués amigo de su padre que la administraba. A Don Pedro que un obrero se considerase persona y una mujer independiente era un insulto.

Andrés solo se reunía con su familia a la hora de comer. En la casa había un cuartucho con trastos viejos y allí se instaló lejos de todos.

6. La Sala de Disección.

El primer cuso fue difícil para él. El segundo algo más fácil.

No le gustaba como trataban los mozos los cuerpos para diseccionar que les traían, los trataban como si fueran sacos de patatas pegándoles golpes por todos los sitios.

Un amigo de Aracil, Jaime Massó, cabeza pequeña, pelo negro y fino y de tez amarilla, era un degenerado y supersticioso, Aracil lo tenía como un payaso.

Aracil, Montaner y Andrés, no se iban con los estudiantes provincianos, sentían desprecio por ellos, estos perdían el curso jugando al billar y al dominó. A Andrés la vida le parecía una cosa fea, turbia, dolorosa e indomable.

7. Aracil y Montaner.

A Andrés le encantaban las novelas y al terminar el curso e irse sus dos amigos, esto es lo que hacía junto con ir al Retiro con su hermana y Luisito.

Andrés intimo ese año más con Julio, este era un años y medio mayor que él, moreno de ojos brillantes y saltones, de palabra fácil e inteligencia rápida. Este vivía con sus tías. Su padre tenía una posición bastante modesta. No estudiaba casi nada pero siempre aprobaba. Buscaba amigos menos inteligentes que el para explotarles. Era un verdadero fenicio, procedía de Mallorca. Sonaba con viajar a Oriente.

A Julio le molestaba la violencia y le gustaba la riqueza, pero como no tenía dinero, todo lo que llevaba era falso y replicas, se amoldaba a las dificultades.

Montaner era enemigo de lo violento y de lo exaltado, perezoso, tranquilo, comodón. Blando de carácter. Tenía padres y varias hermanas solteronas. Ponía verde a Julio cuando estaban de vacaciones de verano, le llamaban egoísta, mezquino, sórdido e incapaz de hacer nada por nadie. Pero cuando empezaban el curso se juntaban los tres de nuevo.

8. Una fórmula de la vida.

Cuarto de carrera. Una nueva curiosidad, el profesor José de Letamendi, era flaco, bajito, escuálido, melenas grises y barba blanca, nariz corva y ojos hundidos y brillantes, vestía siempre de levita entallada y sombrero de copa de alas plana. Era un genio.

Al principio a Andrés este profesor le parecía increíble, pero después le consideraba un hombre sin una idea profunda que solo tenía en la cabeza palabras y frases.

Andrés quería encontrar una orientación, una verdad espiritual y práctica al mismo tiempo.

9. Un rezagado.

Luisito cayó enfermo de fiebres. A Andrés su enfermedad le desesperaba y se informaba de ella. Su hermana Margarita se desvivía en cuidar a Luisito sin importarle caer también ella enferma, esto hizo que cambiara el concepto que Andrés tenia de ella y viera mucho amor en su hermana.

Conoció en esa época a un nuevo estudiante, bastante viejo pues por cada año de carrera a él le costaba tres, se llamaba Antonio Lamela, era gallego, flaco, nervioso, nariz afilada, pelos negros y barba con alguna cana, boca sin dientes y hombre débil.

Lamela estaba enamorado de una mujer aristócrata, según el, los dos estaban muy enamorado pero había muchos obstáculos para poder unirse. Cuando le presento a su amada, Andrés se quedó de piedra, era vieja y fea y lo que es pero trataba a Lamela con desprecio.

Para Lamela los amigos de Andrés, Aracil y Montaner eran mezquinos e insignificantes.

10. Paso por San Juan de Dios.

Andrés iba sacando con esfuerzo los cursos.

Aracil decidió apuntarse junto con Andrés y Montaner a un curso de enfermedades venéreas, les vendría bien para el examen de alumnos de ingreso en el Hospital General.

Andrés se decepciono muchísimo al visitar la sala de mujeres de San Juan de Dios. Las pobres mujeres eran maltratadas de palabra y obra. El médico que las trataba era un hombre muy cruel, Andrés en una ocasión se enfrentó al médico y decidió no volver más por allí.

Andrés era una persona muy humanitaria. Se inclinaba por un espíritu anarquista, basado en la simpatía y en la piedad, sin solución práctica ninguna.

11. De alumno interno.

Se celebraron los exámenes para internos del Hospital General. Los tres amigos se presentaban. Andrés fue a ver a su tío Iturrioz (Médico también) para que le recomendase.

Aracil y Andrés aprobaron. Empezó en el hospital y el médico que le tocó enseguida se dio cuenta de que Andrés no tenía devoción por la medicina, le interesaba más bien los aspectos psicológicos, la organización del hospital y a donde iba a parar el dinero que recibía el Hospital.

El hospital lo llevaban curas y monjas que para Andrés no demostraban poner en práctica la palabra de Dios.

Había un tipo llamado Juan, que bien podía ser un cura o no, el caso que malvivía y trabajaba por amor al arte en el hospital y cuando tenía dinero invitaba a todo el mundo, y lo poco que tenía lo repartía. Pero toda esta bondad en este hombre a Andrés no le gustaba para nada, le veía como un monstruo.

SEGUNDA PARTE

LAS CARNARIAS

1. Las minglanillas.

Julio empezó a invertir el dinero que ganaba en el hospital en Bolsa y ganaba con ello dinerito, él quería que su amigo Andrés le siguiera los pasos.

Julio le comentó que se estaba beneficiando a una de las hijas de las minglanillas y que él podía hacer lo mismo con una hermana que ella tenía. A Andrés esto le pareció ruin y egoísta, pero tenía curiosidad y decidió acompañar a su amigo a conocer esta familia.

Vivian en la miseria, aunque cuando vivía el padre de las chicas era una familia acomodada y con dinero. Vivian la hermana mayor, la hermana pequeña que tenía dieciocho años y muy fea y la madre.

2. Una cachupinada.

El domingo de carnaval Julio Aracil preparó una fiesta en casa de las minglanillas. Todo aquel que quisiera acudir tenía que poner dinero para cubrir los gastos de dicha fiesta. Andrés fue.

3. Las moscas.

Doña Virginia una comadrona que tenía negocios de abortos y de tercerías, secuestraba chicas y las vendía o prostituía, en fin una mala mujer. Está era una de las mujeres que llevaron a conocer a Andrés sus amigos.

Otra vez decidieron ir juntos a ver a otro amigo de Julio se llamaba Villasús, esté era un autor dramático con dos hijas coristas. Pura la mayor tenía un hijo y un amante. El pobre desgraciado arruino la vida de sus hijas por sus ideas. Andrés pudo comprobar que estaban todos locos.

Todo lo nuevo que iba descubriendo Andrés, era para demostrarle que la gente no obra bien y la piedad no aparece en el mundo.

4. Lulú.

En el baile de carnaval Lulú y Andrés se entendieron muy bien, se dio cuenta de que la chica era lista y despierta. Le sorprendió que se diera cuenta de cuáles eran las verdaderas intenciones de Julio con su hermana.

Lulú trabajaba bordando en un taller. Andrés regresó en varias ocasiones a ver a Lulú para hablar con ella, pues esto le gustaba mucho.

5. Más de Lulú.

Algunos días de fiesta, Andrés iba con Lulú y su madre a dar un paseo por el Retiro o el Jardín Botánico. Lulú era muy arbitraria, ponía sus antipatías y sus simpatías sin razón alguna. Tenía una idea muy humana y muy noble de las cosas. Le molestaba la doblez, la hipocresía, la mala fe, no aceptaba derechos ni prácticas sociales. Lulú era muy dado a los finales trágicos (suicidios). No le gustaría llegar a vieja.

6. Manolo el Chafandín.

Una amiga de Lulú, la señora Venancia de setenta años, trabajaba constantemente planchando. Vivía con su hija y su yerno llamado Manolo el Chafandín. Este trabajaba poco y vivía de su suegra, tenía tres o cuatro hijos y el último era un bebé que Lulú decía que iba a ser golfa o puta.

La hija de Venancia era una borracha que también vivía de su madre. Cuando discutían está siempre se ponía a favor de su marido, dejando mal a la madre. Un día Lulú no pudo más y la llamo borracha y zorra y a su marido cabronazo, se empezaron a insultar y las vecinas las tuvieron que separar.

7. Historia de la Venancia.

Venancia siempre había trabajado de doncella hasta que murió la última señora. Nos contaba historias increíbles de las señoras que había tenido. Para ella los ricos pertenecían a una clase superior humana. A Andrés le asombraba una filosofía tan extraña. Andrés quería hacerla ver que no tenía por qué ser así, que los ricos vivieran a costa de los pobres, pero esta decía que así se habían encontrado el mundo y así seguiría.

8. Otros tipos de la casa.

En la casa de Lulú vivían muchas familias. Otra de ellas era la tía Negra, una verdulera vieja, era borracha y Republicana que insultaba a las autoridades, ministros y ricos, y por eso la encarcelaban. Cuando estaba cuerda querían que la llamaran Señora Nieves, pues ese era su nombre.

Otra era la Señora Benjamina con mote Doña Pitusa. Era una vieja pequeña, de raíz corva, ojos vivos y boca de sumidero. Pedía limosna en la iglesia de Jesús y de Montserrat. Se inventaba historias para que la dieran dinero. Su hijo tenía más de veinte años y se llamaba Chuleta y trabajada en la funeraria. Era rencoroso y odiaba a Manolo Chafandín. Tenía muchos hijos que eran igual que su padre en todos los aspectos.

Don Cleto Maena era el filósofo de la casa.

9. La crueldad universal.

A Andrés le sorprendían las vidas de todos los vecinos de la casa de Lulú y estaba deseando hablar con ella de esto.

A sus amigos estas filosofías no les interesaban nada.

Su tío Iturrioz al que conoció con 14 años era una de las pocas personas con las que se podía hablar acerca de puntos transcendentales. Le contó a su tío la peculiar vida de cada uno de los que en esa casa vivían y le preguntó qué opinaba. Este contesto que la vida es una lucha constante, una cacería donde nos devoramos los unos a los otros.

TERCERA PARTE

TRISTEZAS Y DOLORES

1. Día de Navidad.

En el último año de carrera Margarita le dijo a Andrés que Luisito escupía sangre. Cogió sangre en un pañuelo y lo llevo al hospital para analizarlo, por si era tuberculosis. Dio negativo, pero no estaba convencido del resultado. Para que mejorara había que llevarlo al mediterráneo, para que cambiara de clima. Como tenían familia en Valencia decidió que tenían que alquilar una casa allí, tenían una casa libre y decidió ir a verla. Le aterraba pensar que su hermano tuviera tuberculosis pues no hay salvación. Llegó al pueblo de Valencia, vio la casa y le encanto, retornó para Madrid.

2. Vida Infantil.

Una semana después, D. Pedro, Margarita y Luisito se fueron a Valencia.

En junio Andrés se presentó a la licenciatura y aprobó. Fue a visitar a su hermano que por suerte estaba mejor.

3. La casa antigua.

El padre empezó a quejarse, pues decía que no podía mantener dos casas, eso enfado a Andrés, pues decía, que para eso no tenía dinero, pero para gastar en el casino sí.

Unos parientes que vivían en Valencia ciudad, les ofrecieron que se fueran a vivir con ellos. A Andrés no le hizo gracia, pero acepto a probar.

D. Juan era el primo del padre de Andrés. La familia estaba formada por tres hermanos y una hermana todos ellos solteros.

Después de instalarse, todo se empezó a torcer. Todas las indicaciones médicas de Andrés para Luisito no se cumplían y Luisito pasaba de Andrés.

4. Aburrimiento.

Andrés se hizo totalmente insociable en Valencia, su hermana no entendía porque le había cogido manía al lugar. Empezó a preparar su doctorado.

5. Desde lejos.

En mayo Andrés fue a Madrid a examinarse. Su hermana le pregunto si volvería, Andrés le contesto que no.

En Madrid la vida no era mejor, si hubiera tenido dinero se habría ido a recorrer el mundo. Se fue a Burgos a hacer una suplencia de dos meses de médico. En este lugar se encontraba muy bien y feliz. Al mes y medio recibió una carta de su padre. No entendía como le habían encontrado pues el no dijo en ningún momento donde estaba. La carta era triste, su hermano Luisito había muerto.

Su hermana le había escrito en dos ocasiones para que regresara porque Luisito preguntaba por él, pero las carta nunca llegaron porque Andrés estaba en paradero desconocido. El niño había muerto y ya nada se podía hacer, por lo cual no fue ni a verlo. Lo triste es que el no experimentaba desesperación, eso le preocupaba. La pobre Margarita estaba destrozada.

CUARTA PARTE

INQUISICIONES

1. Plan Filosófico.

Andrés volvió a Madrid después de la suplencia. A Andrés ser médico no le entusiasmaba, el prefería entrar en un laboratorio de fisiología pero en España no había. Su tío le decía que lo que Andrés buscaba era una explicación del Universo físico y moral y el asentía.

2. Realidad de las cosas.

3. El árbol de la ciencia y el árbol de la vida.

La verdad en bloque es mala para la vida. Tío y sobrino reflexionan sobre esto, hacen referencia a la biblia cuando Dios le dice a Adán, no comas del árbol de la ciencia porque morirás. Hay que reírse cuando dicen que la ciencia fracasa, tonterías, lo que fracasa es la mentira, la ciencia marcha adelante, arrollándolo todo. La fe de Dios hay que destruirla eso es lo que pensaba Andrés. Hay que tener a un lado el árbol de la ciencia y al otro lado el árbol de la vida.

4. Disociación.

Lo que hace a la sociedad malvada es el egoísmo del hombre, y el egoísmo es un hecho natural, es una necesidad de la vida.

5. La compañía del hombre.

La compañía del hombre tendría la misión de enseñar el valor, la serenidad, el reposo; de arrancar toda tendencia a la humildad, a la renunciación, a la tristeza, al engaño, a la rapacidad, al sentimentalismo. La escuela de los hidalgos.

Andrés regresaba al pueblo.

QUINTA PARTE

LA EXPERIENCIA EN EL PUEBLO

1. De viaje.

Nombraron a Andrés médico titular en Alcolea del Campo y en tren, hasta allí se fue.

2. Llegada al pueblo.

El doctor Sánchez le comunicó que allí no se ganaba mucho dinero, que todo se lo llevaba el Doctor Tomás, porque se llevaba a la clientela rica.

3. Primeras dificultades.

El doctor Sánchez y Andrés se dividieron Alcolea en dos secciones. Las visitarían cada mes uno alternándolas, de esta forma no recorrerían los dos todo el pueblo. Eso sí, si el paciente pedía que le viera un médico en concreto se respetaría. Andrés sabía que esto le perjudicaría, pero le daba igual.

Normalmente le tocaban seis o siete enfermos, y los hacía por la mañana, las tardes las tenía libres.

Uno de los lujos del pueblo era ducharse ya que el agua era escasa y valía cara. No había pescado para comer ni legumbres, solo carne, Andrés estaba un poco harto de la posada donde vivía.

El doctor Sánchez le busco una casa para que viviera, a esté no le interesaba que Andrés estuviera en la fonda, pues había muchos visitantes y le podía quitar visitas.

4. La hostilidad médica.

Sánchez era aficionado a los toros y se fue a una corrida a Baeza. Una paciente suya se puso enferma y Andrés tuvo que ir a visitarla. Don Tomás tampoco estaba en el pueblo, con lo cual solo queda él.

El padre de la chica enferma era el molinero, un tío con dinero, al que lo le hizo ninguna gracia ver allí a Andrés, no le quería a él como el médico de su hija, pero no había más remedio.

Trató a la chica y soluciono a medias sus dolencias ya que solo se podría curar en Madrid y con un médico especialista en ello.

Cuando regreso Sánchez y se enteró, no le gustó nada. Sánchez le declaró la guerra a Andrés poniendo a todo el pueblo en su contra y Andrés tuvo que defenderse.

5. Alcolea del Campo.

Las costumbres de Alcolea eran españolas puras, es decir, de un absurdo completo. No había entre sus gentes solidaridad, las mujeres solo salían los domingos para ir a misa. En definitiva era un lugar donde Andrés podía estudiar perfectamente el árbol de la vida y la vida áspera manchega; la expansión del egoísmo, la envidia, la crueldad y el orgullo. Los ricos robaban a Hacienda y el pueblo no los tomaba como ladrones, ahora robarse entre los vecinos sí.

6. Tipos de casinos.

Con el frio busco el casino para pasar el tiempo. Este tenía salones inmensos, mal decorados, espejos de cuerpo entero, varias mesas de billar y una pequeña biblioteca con algunos libros.

7. Sexualidad y pornografía.

Un día en la librería del pueblo Andrés vio que vendían revistas sexuales y le preguntó al librero si eso se vendía, para su asombro el librero le comentó que era lo único que se vendía.

En Alcolea al achicarse la vida sexual, se agrandaba la pornografía.

8. El dilema.

Poco a poco se formó alrededor de Andrés una mala reputación, “Hombre violento, orgulloso, mal intencionado”. Era una demagogo, malo y dañino, que odiaba a los ricos y no quería a los pobres. Se quedó solo, pensó que debería dejar de leer libros de filosofía. Empezó con libros de historia, astronomía nada…., se le ocurrió escribir, pero tampoco.

Comenzó a sentir una irritación profunda por todo. Se encontraba mal después de vivir en esa situación unos ocho o nueve meses. El mismo se diagnosticó que era neuroartritico.

Barajo la posibilidad de casarse, pero la descartó, había que renunciar a muchas cosas y hacer muchos sacrificios que él no quería. Decidió que tenía que cuidar su salud y su enfermedad. Odiaba el pueblo, la religión. Poco a poco fue mejorando en su enfermedad, ya no sentía cólera por las cosas ni por las personas, ya comenzaba a no tener espíritu agresivo.

9. La mujer del tío Garrota.

Un día tuvo una urgencia para atender a una mujer sin sentido en la calle. Por desgracia la mujer mujer murió y acusaban a su marido de haberla matado.

Al hacer la autopsia Andrés decía que la mujer borracha se había suicidado y el doctor Sánchez que la había matado su marido, el doctor Tomas no decía nada. El juez al final decidió que el Tío Garrota, aunque era un hombre agresivo, no era quien mato a su mujer y le dejo libre.

La gente del pueblo no lo creía y estaban a favor de todo lo que había expuesto el doctor Sánchez y comentaban que Andrés y el Juez buen dinero habrían cobrado para dejarlo en libertad.

10. Despedida.

En primavera decidió dejar el pueblo y presentó su dimisión.

En la casa estaba solo con Dorotea, la dueña de la casa a la que Andrés le encantaba y que nunca se atrevió a tener nada con ella, no porque estuviera casada y con hijos, sino porque no se atrevió y esa noche decidió que antes de irse la haría suya y al final la mujer callo en sus brazos. Después de esta aventura con la mujer de una sola noche pensó que todo en la vida era muy absurdo y antes de regresar a Madrid, decidió quedarse tres días en Aranjuez para serenarse.

SEXTA PARTE

LA EXPERIENCIA EN MADRID.

1. Comentario a lo pasado.

A los pocos días de llegar a Madrid se iba a declarar la guerra a los Estados Unidos y no sabía porque.

Encontró trabajo en una consulta de enfermedades del estómago. Andrés seguía los preparativos de la guerra con emoción.

El tío Iturrioz decía que no solo iban a la derrota si no a una cacería y fue verdad, perdimos y fue una cacería. Pero lo que más enfadaba a Andrés después de la derrota era la pasividad del pueblo español, era como si no hubiera pasado nada.

2. Los amigos.

Un día se encontró con Montaner, el cual a duras penas había terminado la carrera, y estaba en paro. Le contó que ha Julio las cosas le iban bien, hasta tenía su propia clínica. Lamela estaba en Galicia sin ejercer la profesión. De casi todos los amigos de la universidad a ninguno le iba bien.

Otro día se encontró a Julio y después de la charla que tuvieron, Andrés decidió que no tenía nada que envidiarle.

3. Fermín Ibarra.

Fermín estaba desconocido. Ya ni cojeaba. Le conto a Andrés que se iba a ir al extranjero, ya que sus patentes aquí no tenían éxito.

Unos meses después Fermín le escribía desde Bélgica diciéndole que le habían hecho jefe de taller y todo iba para delante.

4. Encuentro con Lulú.

Estaba igual que siempre la chica no había cambiado nada. Quedaron en un café y allí estaba ella, su madre y un señor que por lo que descubrió después estaba pretendiendo a Lulú. Ya no vivían en el sitio de siempre gracias a Julio, bueno mejor dicho a Lulú, que como sabía de las intenciones de Julio con su hermana chantajeo a la familia y saco la nueva casa y una tienda para ella.

5. Médico de higiene.

Le dieron el trabajo por recomendación, pero descubrió que aquello tampoco era lo suyo. Su instinto antisocial iba aumentando. Tenía odio contra el rico sin sentir simpatía por el pobre. Le encantaría tener una toxina para dar a las prostitutas y así de esta forma contagiar a doscientos hijos de familia.

Ya no había en su vida nada bueno, solo depresión y tristeza.

Solo trataba a prostitutas y visitaba los prostíbulos a pasar visita donde frecuentaban señoritos de alta sociedad.

La vida en Madrid y en los pueblos era totalmente distinta, la inteligencia de la fuerza física. La casta burguesa se iba preparando para someter a la casta pobre y hacerla su esclava.

6. La tienda de confecciones.

Andrés fue a ver la tienda que tenía Lulú y se quedó sorprendido. Era enorme y detrás de esta estaba la casa. Andrés la reprocho que ahora ella era capitalista, Lulú sonreía. Ella tenía un pretendiente que era farmacéutico y tenía una botica y Lulú la verdad no estaba muy por la labor de ser cortejada por él.

7. De los focos de la peste.

Andrés le cuenta a Lulú que en los prostíbulos maltratan, pegan, no alimentan a las prostitutas, que algunas de ellas incluso fueron secuestradas, y las tienen aterrorizadas, y las celestinas y los matones están protegidos por la policía.

Las prostitutas mueren muy jóvenes. No se pueden escapar de allí porque las acusan de ladronas. Así son los españoles consideran a la mujer como una presa.

8. La muerte de Villasús.

Andrés no podía más y dejó el trabajo y con la ayuda de Julio entró a trabajar de médico en “La Esperanza”, sociedad para la gente pobre. La fatiga del trabajo era terrible, tenía que visitar entre treinta y cuarenta enfermas al día en barrios lejanos entre sí.

Andrés en algunas ocasiones se ponía con esta gente como loco, les decía que tenían lo que se merecían por no revelarse.

Cuando los domingos salía y veía a la gente que venía de los toros, le daban ganas de matarlos a todos por gustarles esa barbarie. Solo encontraba paz y tranquilidad el rato que pasaba con Lulú.

Un día tuvo que atender a Rafael Villasús, (El autor dramaturgo), moribundo y loco y por el que nada se pudo hacer. Pobre hombre que desdichado, empeñado en desafiar a la riqueza. Pobre imbécil. Pocos días después Villasús murió, pero los que con el estaban no lo creían, decían que sufría de catalepsia, pero no era verdad.

9. Amor, teoría y práctica.

Andrés le decía a Lulú que tenía una teoría del amor, que había dos procedimientos: la alopatía y la homeopatía. Para Andrés el amor era la confluencia del instinto fetichista y del instinto sexual. El amor es un engaño. Los matrimonios de amor producen más dolores y desilusiones que los de conveniencia.

Entonces Andrés se declaró a Lulú.

SÉPTIMA PARTE

LA EXPERIENCIA DEL HIJO.

1. El derecho a lo prole.

Habla con su tío sobre el tema de traer hijos al mundo. Este opina que traer a este mundo hijos que no estén sanos y vivan bien y dentro de una educación es mejor que no traerlos.

2. La vida nueva.

Iturrioz le busco un nuevo trabajo a Andrés a petición de Lulú para que no estuviera todo el día fuera de casa y de mal humor. Le consiguió un trabajo de traductor de artículos médicos para una revista.

A Andrés no le importo casarse por la iglesia. Pero lo que si no quiso es que la suegra se fuera a vivir con ellos.

Andrés animaba a Lulú a que dejara la tienda, pero ella no quería, decía que había que ahorrar y que podrían venir hijos.

Andrés estaba muy contento con su nueva vida, pero tanta seguridad y acomodo le hacía desconfiar, tenía la mala impresión de que las cosas se torcerían.

Todos envidiaban el matrimonio tan feliz que eran.

3. En paz.

Su trabajo fue un éxito. El matrimonio nunca discutía, solo no se entendía en la alimentación y la higiene.

Con el tiempo Lulú cambio en estado físico y mental. Andrés sabía que lloraba. Un día le pregunto y las sospechas de Andrés se desvelaron. Lulú quería ser madre, pero sabía que Andrés no, esto le producía una gran tristeza. Andrés al final en contra de sus principios accedió por amor a Lulú.

Se quedó embarazada y todo cambió, incluso ellos dos eran distintos. Ya no estaba a su lado la chica alegre de Lulú.

El cerebro de Andrés esta en tensión constante.

4. Tenía algo de precursor.

Llegó el parto y a Andrés se le llenaban los ojos de lágrimas de ver lo que sufría Lulú. Está en su interior sabía que las cosas no iban a salir bien, y la verdad que no se equivocó. El niño nació muerto y no se puedo hacer nada. Pero la cosa se complicó todavía más, Lulú no expulsaba la placenta, consiguieron extraérsela pero esto le produjo una gran hemorragia. Lulú sabía que se moría y le daba pena dejar este mundo por su Andrés.

A la mañana del tercer día Lulú murió.

Andrés no lo pudo soportar y esa misma noche se envenenó y murió.

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