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Viaje al centro de la Tierra

Por Revistamujer.es

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Trabajo para alumnos de la ESO, de autores famosos y obras reconocidas. Está efectuado en primera persona, algunos profesores lo piden así, por ese motivo Miriam R.I. no lo pasa tal y como a ella se lo pidieron en clase.

Viaje al Centro de la Tierra
De Jules Verne (Julio Verne)

Biografía:

Yo, Jules Gabriel Verne (Nantes, 8 de febrero de 1828-Amiens, 24 de marzo de 1905), conocido en España como Julio Verne, fui escritor francés de novelas de aventuras. Soy el segundo autor más traducido de todos los tiempos después de Agatha Christie. Algunas de mis obras han sido adaptadas al cine. Predije con gran exactitud en mis relatos fantásticos la aparición de algunos de los productos generados por el avance tecnológico del siglo XX, televisión, helicóptero, submarino, naves espaciales, etc.
Nací en la isla de Feydem en Nantes, Francia, el 8 de febrero de 1828. Era el mayor de los cinco hijos. En 1839 ingresé en el colegio Saint-Stanislas donde demuestro mi talento. Cuando terminé mi primer ciclo de estudios, mi padre me regaló a mí y a mi hermano un foque de vela con el que planearon descender por el Loira hasta el mar; sin embargo, yo decliné al momento de emprender la aventura ya que no había sido suficiente la planificación del viaje.
Muchos biógrafos afirman que en 1839, a los once años, me escapé para ser grumete en un mercante que viajaba a India llamado Coralie, con la intención de comprar un collar de perlas para mi prima, pero mi padre alcanzó el barco y me bajo. Desde allí empecé a escribir historias, pero realmente el interés por escribir se me da cuando una maestra me cuenta anécdotas de su marido marinero.
Estaba interesado en la poesía y la ciencia. Leía y coleccionaba artículos científicos, demostrando una curiosidad casi enfermiza que me duraría toda la vida.
En 1846 regreso del Liceo Real de Nantes con un alto promedio, probablemente gané un premio de geografía. Comienzo a escribir prosa.
En 1949 comencé mis estudios de derecho en París. Escribí una obra de teatro; Alejandro VI. En 1848 fui introducido por mi tío Châteaubourg en los círculos literarios, donde conocí a los Dumas, padre e hijo; el primero tendrá gran influencia personal y literaria en mí. En 1849 me hago abogado y mi padre me permite permanecer en París. Mi padre quiso que me dedicara a mi carrera de abogado, pero yo no quería, mi padre enfadado conmigo dejó de financiarme.
Todos mis ahorros me los gasto en libros y paso largas horas en las bibliotecas de Paris queriendo saberlo todo, apenas me alcanzaba para comer, lo que me ocasionó muchos trastornos digestivos, como nervios que acabarían por desfigurarme la cara y parálisis facial.
En 1850 escribí una comedia ligera; Las pajas rotas, que logro estrenar en París gracias a Dumas. Al año siguiente público en la Revista ilustrada “El museo de las óperas de moda y novelas cortas”. Durante esta época soy secretario del Teatro Nacional de París, recomendado por Dumas.
En mayo de 1856 conocí a quien será mi futura esposa, Honorine Deviane Morel, que es viuda y con dos hijas. El 10 de enero de 1857 me casé creyendo que encontraría la estabilidad emocional que me faltaba. El matrimonio me desespera rápidamente en vez de ayudarme. Cada vez que se me presenta la oportunidad me escapaba de mis deberes conyugales.
En 1859 viajo a Escocia con mi íntimo amigo Hignard. Mi primera novela de ficción científica es también la primera novela que escribí, París en el siglo XX, y una de las pocas que no publiqué en vida; Pierre-Jules Hetzel, mi editor, rechazó la novela por el pesimismo que encerraba, pues presagiaba una sociedad en que la gente vive obsesionada con el dinero y con los faxes.
En 1863 publiqué el primero de mis 60 viajes extraordinarios, Cinco semanas en globo.
En 1864, Viaje al centro de la Tierra.
En 1865, De la Tierra a la Luna.
En 1867, Los hijos del capitán Grant. En el año 1869 aparece publicada en España antes que en Francia.
En 1861 logro juntar suficiente dinero para viajar a Noruega e Islandia con mi mujer, pero mi mujer no puede ir por encontrarse embarazada. Cuando vuelvo había nacido mi hijo.
En 1863 tengo amistad con el aventurero, periodista y fotógrafo Nadar, él me recomienda al dueño de la revista Magazine. Este me ofrece un contrato por veinte años a veinte mil francos anuales, una fortuna para mi época. En 1863, a raíz del éxito de mi tercera novela, viajo a USA en un ciclo de conferencias con mi hermano. Dos años después publico la historia de un Viaja a la Luna en dos partes. Uno de los personajes, el intrépido francés Michel Ardán, es un vivo retrato de mi querido amigo. El otro Impey Barbicane, está basado en el carácter del presidente de USA Abraham Lincoln, asesinado a principios de ese mismo año.
En 1879 me compré un yate, con el que recorro el Mediterráneo. A mi regreso marché a residir a la Ciudad de Amiens. Durante los dos años siguientes continúo viajando; recorro Islandia, Escocia, Noruega, Inglaterra, el Mar del Norte y el Báltico.
Mi hijo fue muy rebelde y fue recluido en un manicomio a mi petición. Después de algunos años Michel salió, pero se llevó siempre muy mal conmigo. Michel de pequeño estuvo en un correccional.
El 9 de marzo de 1886, caminando de regreso a mi casa, mi sobrino Gastón, de veinticinco años, con quien llevaba una cordial relación, me disparó con un revolver, sin razón ninguna en la pierna izquierda, provocando una cojera que no se podía solucionar. Gastón pasó el resto de su vida en un manicomio.
Tras la muerte de Hetzel y mi madre en 1887, yo comencé a escribir obras más sombrías. En parte esto pudo deberse a cambios de mi personalidad, pero un factor importante es el hecho de que el hijo de Hetzel, que continuo con la empresa de su padre, no era tan riguroso en las correcciones como lo había sido aquel. Se dice que algunas veces, de tantas horas que pasé trabajando en mis obras tuve parálisis faciales.
En 1888, ingresé en la política y fui elegido concejal de Amiens, donde abogé por una serie de mejoras en la ciudad, labor que desarrollé durante quince años.
El 24 de marzo de 1905 enfermé de diabetes. Yo fallecí con cuarenta años en mi hogar. Fui enterrado en el cementerio de La Madeleine ubicado al noroeste de Amiens, en cuya tumba se me representa emergiendo del sepulcro, obra del escultor Albert Roze.
Mi hijo Michel supervisó la publicación de mis últimas novelas; “La invasión del mar”, “El faro del fin del mundo”, la serie “Viajes extraordinarios”, continuó durante un lapso prolongado al mismo ritmo de dos volúmenes al año. Posteriormente se descubrió que Michel había realizado extensos cambios (El secreto de Wilhelm Storitz, Los náufragos del Jonathan) o versiones completamente nuevas de estas historias (El eterno Adán 1910) y “La impresionante aventura de la misión Barsac (1919)”, cuyas versiones originales no se publicaron, sino a finales del siglo XX.
En 1863, yo había escrito una novela llamada; París en el siglo XX. Acerca de un joven que vive en un mundo de rascacielos de cristal, trenes de alta velocidad, automóviles de gas, calculadoras y una red mundial de comunicaciones, pero que no puede alcanzar la felicidad y se dirige a un trágico fin. Hetzel pensó que el pesimismo de esta novela dañaría mi carrera y sugirió esperar unos veinte años para publicarla y la pasó a una caja fuerte.

Obra literaria:

Fue precursor de la ciencia ficción y de la moderna novela de aventuras. Un estudioso de la ciencia y la tecnología de su época, lo que le permitió adelantarse a su tiempo, descubriendo entre otras coas los submarinos y el helicóptero.
Sus personajes siempre fueron héroes, hombres buenos en la escala social.
Sus obras se dividen en tres partes:

Descubrimientos:
La pluma de Verne presenta rasgos de innovación, con ideas frescas y héroes progresistas que sueñan con descubrir nuevos mundos y llegar a donde nadie ha llegado nunca, ha llegado en beneficio de la humanidad, desde los polos, al centro de la Tierra e incluso a la Luna.

Madurez:
Verne comienza a escribir de una manera más seria, héroes más humanos, siendo capaz de escribir su mayor éxito literario en una novela llena de vida como “La vuelta al mundo en 80 días”, pero también parece que algunas ideas se agotan, retomando las anteriores e incluso llevándolo a escribir obras no del todo propias.

Desencanto:

Los problemas en la vida del autor llevan a un Verne cansado a escribir relatos fríos y sombríos, cambiando su idea de que el ser humano iba a progresar en base a la ciencia, a una donde ve, a los seres humanos consumidos por ella y por el capitalismo como en “El eterno Adán” criticando fuertemente el imperialismo, y llegando incluso a exponer fuertemente sus ideas políticas. Se dio tiempo también, de reflejar su desencanto por las riquezas de nueva cuenta en “El volcán de oro”, en este periodo, tiene su inclusión más de lleno en la ciencia ficción y también tiene tiempo de escribir agradables continuaciones de sus historias “El secreto de Maston y las de otros autores “La esfinge de los hielos”, continuación de “Las aventuras de Arthur Gordon Pym y Edgar Allan Poe.

Resumen:

Mi tío se llama Otto Lidenbrock, es profesor en el Johanneaum y da clases de mineralogía. Es un sabio egoísta, no gozaba de una extrema facilidad de pronunciación y este es un defecto deplorable en un orador, de ahí sus grandes cóleras. Su nombre personaba con honor en liceos y asociaciones nacionales. Mi tío es bastante rico. Convivimos con el su ahijada Graüber, joven irlandesa de diecisiete años, la cual era mi prometida, la buena de Marta, que era su sirvienta y ama de llaves y yo su sobrino y huérfano que llegue a ser su ayudante en la preparación de sus experimentos y jamás me aburría en compañía de mis preciosas piedras. Debo decir que mi tío era una persona que no sabía esperar, y era más apresurado de lo normal.
Un día mi tío encontró un libro con el cual estaba totalmente ilusionado “El Heimnskringla de Snorre Turleson”, el famoso autor irlandés del siglo XII, es la crónica de los principales noruegos que reinaban en Islandia, Estaba escrito en lengua irlandesa. Pero en realidad todo ocurrió cuando de él apareció un mugriento pergamino, sobre el cual se alargaban en líneas transversales unos caracteres jeroglíficos. Mi tío dedujo que oculto bajo letras embarulladas a propósito y que convenientemente dispuestas, formarían una frase inteligible. Después de estos hallazgos, cogió el libro y el pergamino y los comparo. Descubrió que las dos escrituras eran distintas y no habían sido escritas por la misma persona y que el criptograma era posterior al libro, con una diferencia al menos de doscientos años. Tras mirar con lupa minuciosamente, descubrió un borrón y tras seguir mirando, descubrió el nombre de Arne Sakmussemm, un sabio del siglo XVI. Y aquí empezaron los problemas. Según mi tío, hasta que no encontrara el secreto del documento ni él, ni yo, comeríamos y dormiríamos.
Mi tío estaba desesperado intentando por todos los medios descifrar el mensaje. Yo me acerque cuando él no estaba y examiné lo que teníamos hasta ahora. Cuatro idiomas diferentes en esa frase absurda y de repente lo descubrí.
Al leer lo que tenía delante, automáticamente dije que mi tío no podía enterarse de lo que ponía, si lo descubría sería mi fin, había que destruirlo como fuese. Pero después de pasar hambre y penurias ya no podía más y se lo tuve que decir. Sus siguientes palabras fueron “Harás las maletas”. Ya no había remedio nos íbamos al centro de la Tierra y en el más absoluto secreto. Intente convencerle por todos los medios posibles de no ir, pues no sabíamos si todo esto era verdad y que nuestras vidas corrían peligro, y pero él no entraba en razones.
El Sneffeis está formado por varios cráteres y al acercarse los últimos días de junio, uno de los picos de la montaña el Scartarias, proyecta su sombre hasta la abertura del cráter que indicaría la dirección a seguir para llegar al centro de la Tierra. Yo le puse todo tipo de pegas al viaje, como la temperatura, pero él tenía salida para todo.
El veintisiete de mayo partimos a las seis en punto. A mi tío le entregaron un documento el cual nos tenía que dar todas las facilidades para obtener en Copenhague recomendaciones para el gobernador de Islandia. Llegamos a Copenhague y nos instalamos. Mi tío y yo nos dirigimos al museo de Antigüedades del Norte a ver al profesor Thomson. Junto con él fuimos a buscar al muelle un buque a punto de partir y conseguimos la pequeña goleta danesa la Valkriria que se hacía a la mar el dos de junio rumbo a Reykjawik. El señor Thomson nos había entregado cartas de recomendación.
Embarcamos, el día once avistamos el cabo Portland y después el Sneffeis, pisábamos el suelo de Islandia. Nos entrevistamos con el barón Trampe y fuimos a visitar la ciudad, teníamos que encontrar una guía y contratamos a un cazador llamado Hans Bjelke.
Preparamos todos los instrumentos necesarios, junto con cuatro caballos y las provisiones y las armas. Tras varios días de viaje se extendió bajo nuestros pies un terreno de lava.
El veinte de junio llegamos a Büdir y nos acogió la familia de Hans. Después llegamos a Stapi.
Una vez en Sneffeis el camino se hacía cada vez más difícil, hacia un frio violente y un fuerte viento. Alcanzamos la cima del Sneffeis y ahora teníamos que descender. A mediodía habíamos llegado, en el fondo del cráter se abrían tres chimeneas y en una roca de granito colocada en el centro del cráter estaba el nombre de nuestro famoso Arne Sakmussemm.
Después de varios días sin sol y que nuestra desesperación aumentaba por no indicarnos el camino, el sol nos iluminó y nos indicó el camino a seguir. Comenzó la aventura y por fin llegamos al fondo, seguimos avanzando y nos empezábamos a quedar sin agua.
Al llegar al extremo de la chimenea teníamos que decidirnos por dos caminos, ambos estrechos y sombríos y nos decidimos por el túnel del Este, y está decisión fue nuestra perdición pues no equivocamos totalmente y el gran problema era el agua y no encontrábamos manantiales subterráneos y lo peor de todo es que teníamos que regresar.
Llegamos otra vez al punto de partida totalmente agotados. Yo moribundo, de no ser porque mi tío guardo las últimas gotas de agua para mí, me habría muerto de no ser por él. Tenía que hacerle entender que teníamos que regresar, pero mi tío no accedió y yo me tuve que resistir. Reanudamos el descenso por la nueva galería. Por fin llegó el momento tan esperado, nuestro querido Hans escucho de noche el sonido del agua, decidió salir de inmediato a buscar ese manantial. Para poder acceder al tuvimos que picar la roca y por fin el agua que por cierto estaba hirviendo a cien grados nos sorprendió.
El siete de Agosto pasó la peor de mis pesadillas, de repente estaba solo, los había perdido. Tenía comida y bebida para tres días y para más colmo me quede sin luz, estaba muerto de miedo, iba a morir y perdí el conocimiento. Al despertar escuche un murmullo, tenía que ser mi tío y efectivamente era él. Iban a intentar llegar hasta mí. Debido al cansancio perdí otra vez el conocimiento y al despertar estaba con mi tío. Hans me había curado las heridas. Cuando me recuperé me asombré al ver lo que tenía delante de mis ojos, “el mar”, con una potente luz, el cielo por llamarlo de alguna manera parecía nubes. Las capas eléctricas producían extraños juegos de luz sobre las nubes más altas, parecía que había Sol, pero no, pues su luz no daba calor.
Decidimos explorar y descubrimos un bosque alto, tupido y espeso. Nos encontrábamos en presencia de productos terrestres pero gigantescos.
Nos haríamos a la mar en una balsa construida por Hans y pusimos al puerto el nombre de mi prometida.
En este mar había algas tan gigantescas como nunca vistas. Intentamos pescar y lo hicimos, un esturión extinguido hace muchos años y todos carecían del órgano de la vista.
Descubrimos también terribles monstruos marinos gigantescos que peleaban entre ellos. Después de varios días navegando, encontramos un islote volcánico al que pusimos mi nombre. Seguimos navegando y se desató una tormenta, tenemos que agarrarnos fuertemente, después de tres días estábamos agotados, nos quedamos sin mástil y sin vela y viajábamos a una velocidad extrema. Después de varios días nos estrellamos contra las rocas y la balsa se destrozó. Hans la repararía mientras nosotros explorábamos.
Descubrimos que durante la tormenta se había producido una variación en el viento y estábamos en el mismo lugar de nuestra partida, solo que un poco desplazados.
Encontramos lo que parecía un inmenso cementerio de animales, todos ellos monstruos y exageradamente grandes y entre ellos una cabeza humana junto con muchos más esqueletos.
No terminó hay nuestro asombro ya que encontramos algo asombroso, mastodontes gigantes en rebaño guiados por un ser viviente, un hombre gigante. Teníamos que huir, pero no sabíamos si podíamos creer lo que acabábamos de ver.
De regreso encontramos un puñal que no pertenecía a ninguno de nosotros, era del siglo XVI, de acero y de origen Español con el nombre del propietario, alguien aparte de nosotros había estado aquí, de eso no había duda, no éramos los primeros.
Reparada la balsa, embarcamos para seguir nuestro viaje y llegamos a un sitio donde podíamos desembarcar y por donde se suponía que teníamos que pasar, estaba bloqueado, así que lo hicimos volar con pólvora. Era sin duda el camino, pero en lugar de descender solos, habíamos arrastrado todo un mar con nosotros, caíamos rápidamente. Las horas transcurrían y la situación no cambiaba, nos quedamos en la más absoluta oscuridad, y por fin nos paramos con una gran caída de agua sobre nosotros. De repente empezamos a subir a gran velocidad en un pozo estrecho y debajo de nosotros el agua. Aumentaba el calor y el aire nos cortaba la respiración. La brújula se volvió loca, el agua hervía, estaba a punto de provocarse una erupción puesto que estábamos en la chimenea de un volcán.
Después de varios paros y ascensos perdí el conocimiento. Cuando desperté estaba acostado en la vertiente de una montaña, Hans me había salvado la vida. Estábamos muertos de hambre y de sed y vimos a lo lejos un chico que nos dijo que estábamos en Sicilia.
Esto era increíble, entramos por un volcán y salimos por otro en puntos distintos de la Tierra.
Después de comer fuimos al puerto de Seromboli y pasamos por humildes náufragos para no desvelar nuestro secreto.
Mi tío no hacía otra cosa que preguntarse por qué la brújula marcaba norte.
Ya de regreso, gracias a las indiscreciones de Marta, todo el mundo sabía de nuestro viaje, y mi tío se convirtió en un gran hombre, y yo en el sobrino de un gran hombre. Nos dieron una gran fiesta. Hans nos dejó aunque nosotros le insistimos que se quedara, pero sentía nostalgia de Islandia.
Nuestro viaje provocó una enorme sensación en el mundo, fue impreso y traducido a todas las lenguas.
Descubrimos el misterio de la brújula, pues su aguja indicaba el sur y norte, los polos estaban cambiados, durante la tormenta en el mar Lidenbrock, fue una mala pasada de la electricidad.

Opinión personal:

Es un libro que me ha gustado bastante, pero creo que tienen puntos que dejan mucho que desear.
Por una parte el sobrino es una persona demasiado enclenque, pierde el conocimiento muy a menudo y por eso se pierde las partes más emocionantes de la historia, como por ejemplo como consigue que su tío le encuentre cuando se perdió y como salen por la chimenea del volcán.
Al contar él la historia, esas partes se las pierde el lector y las tenemos que imaginar.
Por otra parte al descubrir la vida en el interior del globo, hubiera estado bien poder haber entablado conversación con el ser humano gigante para poder saber un poco más de la vida allí abajo.
De todas formas el libro está muy bien, pues nos hace pensar si de verdad podría existir lo aquí escrito, de ser vedad, sería algo alucinante poder verlo con tus propios ojos. Pienso que Verne era un fenómeno escribiendo e imaginando cosas y tengo intención de leer algunos de sus libros.

Bibliografías:

Viajes extraordinarios:

1863 – Cinco semanas en globo.
1864 – Viaje al centro de la Tierra.
1865 – De la Tierra a la Luna.
1866 – Las aventuras del capitán Hatteras.
1867 – Los hijos del capitán Grant.
1869 - Veinte mil leguas de viaje submarino.
1870 - Alrededor de la Luna.
1871 – Una ciudad flotante.
1872 – Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el África austral.
1873 – La vuelta al mundo en 80 días.
1874 – El país de las pieles.
1875 – El Chancellor.
1876 – Miguel Serogoff.
1877 – Las indias negras.
1878 – Héctor Servadac.
1879 – Las tribulaciones de un chino en China.
1879 – Los quinientos millones de la Begún.
1880 – La casa de vapor.
1880 - La jangada.
1882 – El rayo verde.
1882 – Escuela de Robinsones.
1883 – Kerabán el testarudo.
1883 – El archipiélago en llamas.
1884 – La estrella del Sur.
1885 – Matías Sandorf.
1886 – Robur el conquistador.
1887 – Norte contra Sur.
1887 – El camino de Francia.
1888 – Dos años de vacaciones.
1888 – Familia sin nombre.
1889 – El secreto de Maston.
1890 – César Cascabel.
1891 – Mistress Branican.
1892 – El castillo de los Cárpatos.
1893 – Claudio Bombarnac.
1893 – Aventuras de un niño islandés.
1894 – Maravillosas aventuras de Antifer.
1895 – La isla de hélice.
1896 – Ante la bandera.
1896 – Los viajes de Clovis Dardetor.
1897 – La esfinge de los hielos.
1898 – El soberbio Orinoco.
1899 – El testamento de un excéntrico.
1900 – Segunda patria.
1901 – El pueblo aéreo.
1902 – Los hermanos Kip.
1903 – Los piratas del Halifax.
1904 – Un drama en Livonia.
1904 – Dueño del mundo.
1905 – La invasión del mar.

Novelas apócrifas modificadas por Michel Verne:

1905 – El faro del fin del mundo.
1906 – El volcán de oro.
1907 – La agencia Thompson y Cía.
1908 – La caza del meteoro.
1908- El piloto del Danubio.
1909 – Los náufragos del Jonathan.
1910 – El secreto de Wilhelm Storitz.
1919 – La impresionante aventura de la misión Barsac.

Novelas publicadas póstumamente.

1989 – Viaje maldito por Inglaterra y Escocia.
1991 – El tío Robinson.
1991 – Un cura en 1839.
1994 – París en el siglo XX
1998 – El secreto de Wilhelm Storitz.
1998 – El faro del fin del mundo.
1998 – El volcán de oro.

Cuentos:

1871 – El conde de Chanteleine.
1871 - Los forzadores de bloqueos de Glasgow a Charleston.
1874 – El doctor OX
1874 – Maese Zacarías.
1874 – Una invernada entre los hielos.
1875 – Una ciudad ideal.
1876 – Un drama en México.
1877 – Martín Paz.
1879 – Los amotinados de la Bounty.
1882 – Diez horas de caza.
1884 – Frritt- Flacc.
1887 – Gil Braltar.
1891 – En el siglo XXIV: la jornada de un periodista americano en el 2889.
1891 – La familia Ratón.
1893 – El señor Re-Sostenido y la señorita Mi-bemol.
1901 – El matrimonio del señor Anselmo de los Tilos.
1910 – El Humbug.
1988 – Pierre- Jean
1991 – El terno Adán.
1993 – Sitio a Roma.
1993 – San Carlos.

Obras apócrifas:

1867- Un descubrimiento prodigioso.
1885- El náufrago del Cintia.

Reseñas:

Cabe mencionar que Julio Verne no quería ser el padre de la ciencia ficción, realmente quiso escribir respecto al género de la literatura científica, pero se anticipó a muchos inventos que asombrarían al mundo posteriormente como:
Armas de destrucción masiva, el helicóptero, naves espaciales y grandes transatlánticos, internet y el submarino.

Miriam.R.I.

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